Milagros, suerte cabrona, casualidad o intentos fallidos de la muerte

27Ago09

merryninas

Mi hermana me ha dicho que quizá no creo porque nunca me ha pasado nada “fuerte”. En la película Religulous (merrycomendada), Bill Maher dice que no creer es un “lujo”, puesto que gran número de personas se han acercado a un poder superior para sanar su vida o en busca de esperanza, (que es totalmente válido).

Si le preguntara a mi amá, de seguro diría que yo soy un milagro. Mi madre me dió a luz después de sus cuarenta años, y no sólo eso, querido lector. Mi pueblo es un puerto muy pequeño, que en la época que aun yo no existía era todavía más pequeño, nací en un consultorio que pasó de ser médico a dentista y que actualmente es licorería. Existían dos doctores y, para desgracia de mi madre y mía, nos tocó uno que había comprado su título y dice la leyenda que tiempo después hasta lo mataron por narco.

Por inexperto le dió a mi madre un medicamento que la calmaría, sin darse cuenta que me durmió en el vientre y al final hasta con forseps me sacaron. Pero ahí no terminó el problema, resultó que al dormirme tomé por accidente líquido amniótico lo que hizo que casi muriera a los cuantos días de nacida, y si no es porque me llevaron a Mexicali ahorita no estuviera escribiendo en este blog…

El mar siempre me ha encantado y no le tengo miedo, pero sí mucho respeto. Como siempre he vivido en puerto mi niñez podría yo decir que me la pasé en la playa (y luego me quejo de mis manchas faciales XD). El Mar de Cortez, como es un mar encerradito siempre está muy tranquilo, son pocas las veces que hay muchas olas, e igual nunca tan grandes como en otros lados que conozco. A los ocho años fui a la playa con mi hermana, que es siete años más grande que yo. Ese día había marejada, pero confiadas, como nunca nos había pasado nada, nos metimos al mar. No supe cómo, pero cuando menos imaginé estábamos las dos en lo hondo, y no había adultos al rededor, mi hermana tenía quince años y, digamos que no brilla por su altura. Luchamos en regresar a la orilla, ella me ayudó claro, y tampoco recuerdo cómo, pero salimos sanas y salvas, eso sí, llorando a más no poder.

Hace dos años, de hecho el 15 de septiembre se cumplen exactamente, tenía un dolor insoportable. Ese día estaba bien desganada, pero eso sí, como una es bien macha se aguanta hasta que no puede más.  Salí tarde de la escuela y todavía tuve el descaro de comerme una hamburguesa, llegué a la casa como a las diez, y nomás estaban mis sobrinas dormidas (en ese tiempo vivía con mi hermana), le hablè a mi novio y le dije que tenía un dolor, pensamos que se iba a pasar. Desde hacía algún tiempo tenía esos dolores pero los doctores me habían dicho que eran a causa de una infección urinaria así que había aprendido a ignorarlos. A las once a penas y me podía mover, así que decidí ir al hospital, yo solita, como pude me subí al carro y para acabarla hay una subida para entrar por la puerta de emergencia del hospital, igualmente, quién sabe cómo pero llegué.

El doctor al verme casi corre… quién sabe cómo me vería… Me revisó y me dijo que no me iba a dejar ir, que parecía apendicitis. Me pasé la noche en el hospital monitoreada por el doctor y por las enfermeras, que eran monjas, pero eso sí, bien amables 😄 Al siguiente día, me dijeron que estaba muy raro porque los síntomas del apendicitis “no trabajaban así” Los doctores no se explicaban qué tenía y me hicieron una tomografía. Tenía un quiste en el ovario y me había reventado, traía una hemorragia interna y  el apéndice inflamado. Me tenían que operar de emergencia. Esa noche, que fue un 15 de septiembre me la pasé en el quirófano, con los cohetes y los ríos de babilonia como música de fondo. E igual, si no hubiera ido esa noche al hospital ahorita no estuviera con usté, querido lector.

El jueves de la semana pasada venía de Ensenada a San Felipe. La carretera también es de tenerle respeto, está compuesta en buena parte de curvas y barrancos. Por un descuido pendejo derrapé. Dí una vuelta en el camino hasta que un arbolito me detuvo. El carro quedó en sentido contrario de como venía. Grité, mi celular rodó hasta el asiento de atrás, mi ropa se regó por el carro… Y a mí no me pasó absolutamente nada, bueno, hasta que al bajarme una rama del árbol me hizo un rasguño en una mano. Y al dìa siguiente me descubrí un morete en la pierna… Me asusté mucho y lo que más me impresionó fue que si ese arbolito no hubiera estado ahí me hubiera ido al barranco, si hasta ganas me daban de abrazarlo… Y de todo lo que derrapé, que fue un buen tramo, el carro no perdió estabilidad. Llegaron unos señores a ayudarme y se quedaron sorprendidos de que no me voltié y de que no me pasó nada. Yo también, no sé qué hice, no sé qué pasó mientras derrapaba, los segundos más largos de mi vida, sin duda han sido esos.

Y no me pasó absolutamente nada…

De esas veces que, me han dicho (y quizá sea exagerado), he estado cerca de la muerte nomás me quedan los malos recuerdos, la buena experiencia y una cicatriz enorme en la panza por el quiste.

Mi madre me pregunta si pensé en dios en todos esos momentos y, le respondo honestamente que no. Pensé en mi familia que siempre está conmigo, en mi amors que me adora, en mis sobrinos, que aunque a veces digo que no los soporto, me encanta jugar y estar con ellos, en mis amigos que me hacen reir, pensé en la gente que quiero, en todo y todos los que hacen mi vida más bonita…

Quién sabe, quizá nunca aprenderé.

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3 Responses to “Milagros, suerte cabrona, casualidad o intentos fallidos de la muerte”

  1. wow lamento mucho todo eso. pero que bueno que hoy estas bien y sana y salva.

    ¿acaso dios trato de eliminar a una no creeyente? eso pensaria un religioso. pero de ser [entonces dios es el diablo]

    yo naci en cesaria y mi madre casi se muere por la anestecia. pero gracias ala ciencia medica no paso nada malo. mi madre esta bien y yo igual [creo] jajaja.

  2. Jajjaja, pues nunca lo había visto de ese modo. Pero dios no ha logrado eliminar a esta no creyente…
    Soy positiva y cuando pasa algo malo me repito si un quiste reventado con hemorragia interna no me mató esto otro menos… y han servido las experiencias.

    Y qué bueno que todo resultó bien para ti y para tu mamá… ¿gracias a dios? gracias a los doctores 😄

  3. 3 NIDI'S

    HOLA WOW ,ESTAS MAS CERCA DE LO QUE IMAGINE, YO SOY DEL VALLE DE MEXCALI,AUNQUE AHORA QUE ME CASE BUENO JUNTE VIVO EN MEXICALI,SALUDOS Y QUE SUERTE HAS TENIDO,QUE MIEDO ,YO ME HABRIA DESMAYADO EN TODO LOS EVENTOS QUE TE PASARON PPPFFFFF


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