[youtube:”http://www.youtube.com/watch?v=rVhmitkW3u4″%5D

Me he encontrado varios poemas de Megan Falley que son verdaderamente hermosos, feministas y sobre todo, lo que más me gusta, te ponen a pensar.

Este poema es acerca de una niña que llega con su mamá quejándose de que un compañero de su escuela la trata mal. Le jala el pelo y le dice “estúpida”. La mamá  le responde que “él sólo quiere llamar su atención, que probablemente sea porque le gusta”. ¿Cuántas mujeres no aprendimos de niñas que si alguien se peleaba con nosotras, nos insultaba o golpeaba, seguramente era su forma de demostrar amor? ¡Y cuántas siguen pensando así!

Hay veces que les decimos las cosas a los niños sin pensar, después de todo, es lo que nuestras abuelas les enseñaron a nuestras madres (y ellas a nosotras). No nos damos cuenta que estamos forjando su carácter y tomarán como verdadero e indudable lo que les decimos.

Hoy fue una pareja al trabajo con un niño pequeño, tal vez 3 o 4  años. No se portó especialmente mal (he visto mucho peores). Pero tomaba nuestros muestrarios, tarjetas y demás. Tanto el papá como la mamá lo reprendían diciéndole “no hagas eso, la señorita se va a enojar”.

Primero, se quitan algo de la responsabilidad y culpabilidad paternal al decirle “otra persona no quiere que lo hagas” en vez de “YO te prohibo hacerlo” y, por otro lado, ¿cuántos de nosotros crecemos con ese miedo de “hacer enojar a los demás”? Nos enseñan que debemos frenar nuestros deseos para complacer a los otros.

“No te vistas así porque la gente pensará que eres raro”

“Debes de creer, porque así son las cosas”

“No te pongas escote porque intimidarás a los demás”

“No hables de cierta manera porque a la gente no le gusta”

“Compórtate”.

Y claro, que hay reglas de convivencia social pero ¿hasta dónde dejamos nuestros deseos de lado para complacer?

¿Valdrá la pena vivir para complacer? ¿Por qué lo seguimos transmitiendo a las nuevas generaciones?
 

 


mostrarmc

Aun estando en el afamado y adelantadísimo siglo XXI, aun después de más de una década del año 2000, muchos siguen teniendo la dicotomía de la mujer, que es puta o es santa y muchos le siguen temiendo al sexo y siguen relacionando el valor y la dignidad de una mujer a la abstinencia sexual de ésta.

Lo digo porque últimamente me he encontrado con situaciones donde el culpable del escándalo es el sexo, aun peor, ¡mujeres que hablan de sexo! E inmediatamente lo ligan con indignidad, con falta de autoestima, con atropellos a la moral. Está de más apuntar el doble estándar. Si un hombre habla de sexo y admite que le gusta, es héroe nacional, pero pobre de la mujer que hable de semen porque seguramente es una puta mal de la cabeza.

Ayer el buen @ReptilHereje de Reptiliano Escéptico me mostró un video de un muchachito español, (que ni siquiera me tomaré la molestia de poner el link), donde insultaba ardidamente a nuestra bailarina favorita @MujerLunaBella quien, además de su cuenta de twitter, tiene una en youtube donde habla un poco de su vida y da alguno que otro consejo sobre sexo.

Comentaba el español que era “la más puta de youtube” y que no estaba innovando en nada y que ni siquiera era profesional, entre otros comentarios mal articulados que ni recuerdo.

Muchos de los comentaristas le aplaudían y concordaban con él. La mayoría caía en aquello de la falta de dignidad, del poco valor, de lo asqueroso, de que seguramente no se quiere nada y que “youtube no era para eso”

Yo me pregunto, ¿para ellos qué es la dignidad? Porque, no es por defender un par de chichotas, pero oigan, para mí es más digna una persona honesta, que sabe quién es y no le da miedo esconderlo, que ama a su cuerpo y lo demuestra, a aquella persona que dice una cosa y hace otra. Que se las da de santa mientras se masturban a escondidas, o tacha de puta a cualquier mujer con escote mientras oculta su erección, o en caso de las féminas, cuando ya quisieran ellas lucir uno.

Mostrar el cuerpo,  no te convierte en puta o en pervertida. Que una mujer luzca un escote o muestre sus piernas, o en el caso de Mujer Luna Bella, que trabaje de bailarina (o lo que quiera) y se gane la vida con su cuerpo ¡no la hace menos! No quiere decir que tenga mala autoestima, no quiere decir que no ame su cuerpo, no quiere decir que su único talento sea encuerarse (y mire, que hasta para eso hay maña).

Al contrario, me da gusto que haya mujeres así, que se atrevan a amar su cuerpo, a mostrarlo, a hablar de sexo (que es lo más pinche natural del mundo). Luego tenemos a tantas mujeres anorgásmicas, a tantas personas que no conocen su cuerpo, a tantos que se siguen asustando o ¡hasta asco les da!

Y en caso de innovación, ¡claro que lo está haciendo! Como ya lo dije, a pesar de estar tan “adelantados” aun nos siguen sorprendiendo las mujeres que hablan de sexo, o de ciencia, como le pasó a la administradora de I Fucking Love Science. Hay que perder el miedo, tanto mujeres como hombres, hay que aceptar que ambos géneros pueden hablar de lo que quieran y actuar como les plazca, (siempre y cuando no dañen a terceros), sin perder dignidad y sin ser rarezas.

Es mil veces mejor ser honesto con uno mismo, practicar lo que se predica. Si no te gusta un canal de youtube, simplemente ¡no lo veas!, si no te gusta lo que alguien tuitea, ¡no lo sigas!, cada quien tiene su propia forma de ver las cosas, si algo es indigno para ti, ¡no lo hagas!, pero no vayas por el mundo prohibiéndoselo a los demás. Bien dicen que la culpa es la incongruencia entre los actos y los pensamientos.

Pero mejor, opine usté, querido lector…


violacion

¡Ah!, ¿cuántas veces no hemos escuchado historias horribles sobre abuso sexual o violaciones? …pero, ¿no serán iguales de horribles precisamente esos “peros”?

Porque nunca falta el despistado, o peor aun, la despistada, que avienta su pero al aire, quién sabe si queriendo justificar o con la intención de seguir con la bíblica tradición de que la mujer es siempre culpable de todo.

Hoy, según escuché, en las noticias salió la historia de la captura de un violador. Éste había violado a una niña de 12 años. Esta niña era prostituta. Cuando en un grupo de mujeres comentaron la noticia, para ellas fue más importante la parte de la “niña prostituta” que la del violador. Inmediatamente hicieron conjeturas y concluyeron, ¿cómo no?, que seguramente se lo había buscado. “La violó, PERO ELLA se prostituía”.

Nunca faltan las razones por las cuales una mujer *busca* ser violada… Como su llamativa forma de vestir, su provocativo cuerpo, o andar por lugares peligrosos. Incluso las niñas pequeñas de las que abusan tienen la culpa por andar en pañales, las muy putas.

Y, dejando al lado las razones por las cuales alguien se prostituye, que eso no nos incumbe, las violaciones no deberían tener peros, no deberían tener justificación alguna. ¿Por qué hacemos victimaria a la víctima? Y, aun siendo prostituta, sigue teniendo derechos como cualquier persona.

Toda mujer (y hombre), puede decir si no quiere tener sexo o si no quiere ser tocado o tratado de cierta manera y, quien sea, tiene derecho a que se le respete.

Aun si es la esposa, la novia, la amante, la amiga, la prostituta. Aun si trae minifalda y escote, aun si anda desnuda, aun si están en la cama y decide que no quiere, ¡se debe respetar!

¿A caso no nos mofamos tanto de ser humanos? ¿No nos jactamos de lo superiores que somos de esos salvajes animales? ¿No tendrá el hombre la facultad de “resistir su deseo”?

Y ahora, claro que lo puede tener. Claro que pueden ver a una mujer atractiva y sentir algo. Claro que un escote o unas piernas tienen encanto, incluso un cuerpo tapadito de los pies a la cabeza podría tener encanto, pero de eso a que lleguen a hacer algo simplemente porque se les dio la gana aun así la otra parte no quiera y ¡peor aun!, ¿lo justifiquen?

Y, como en otras ocasiones lo he dicho, lo que más me entristece es el sabotaje mujeril. Tanto que nos quejamos del hombre opresor mientras nosotras mismas nos desgarramos solitas.

Pero mejor, opine usté, querido lector.


Quizá conozca usté a la tuitera y bailarina Mujerlunabella, una regiomontana que entre su tuiter y su blog nos cuenta un poco de su vida y nos enseña alguna que otra foto desnuda… (o muchas, quizá).

Pues hoy me llevé la sorpresa de encontrarme con un video que acaba de subir. Se trata de ella en el metro de Monterrey haciendo un bailecito un tanto juguetón y erótico que culmina topless entre saludos, risas y acercamiento a la gente.

Me sorprendió, por un lado,  que la gente ¡lo tomó bien!, hubo alguna señora un poco asustada que sólo preguntó para qué era el video, pero en general las personas le tuvieron respeto, se portaron amables y risueñas y por el otro, (y creo que es lo más importante), que una mujer se atreva a enseñar su cuerpo de la manera más cómoda y natural, ¡que así debería ser siempre!

El mundo, la sociedad, se ha tornado tan perversa que muchas veces reacciona mejor con cuerpos descuartizados, tripas esparcidas, encobijados, descabezados, y toda esa violencia que tenemos en nuestro México, pero, ¡ah!, no vean un pezón, porque ahí sí se asustan…

Y no digo que hay que andar flasheando a cuanto mortal se nos acerque, pero ¿por qué le tenemos más miedo a nuestra propia piel? El cuerpo es natural, es hermoso y más, siendo el propio, deberíamos amarlo, aceptarlo, sentirlo cómodo.

Enhorabuena para Mujerlunabella y ojalá más mujeres aprendiéramos a amar así a nuestro cuerpo, a dejar de heredar esa satanización del desnudo, y también, ¿por qué no?, a aceptar que cada una de nuestras féminas compañeras tiene el derecho de hacer con su vida y sus chichis lo que le plazca.

He aquí el video: (está de más decir que es NSFW)

¡Y que vivan las chichis!



Hace poco vi esta imagen en facebook. La verdad ni me acuerdo quién la puso. Y, dejando a un lado mis rolling eyes y ese suspiro de resignación, me puso a pensar. Primero, y ya lo he comentado por aquí. El problema de las otras mentes, todos pensamos diferente, sin embargo creemos que todos piensan igual. Pero mejor que se los explique Malcolm Gladwell:

The other mind’s problem, this moment in a child’s early development when they begin to understand that the content of their mother’s mind or their father’s mind is different from their own (…)  It’s the reason the two year-old acts out the way he or she does is that he has discovered this utterly fascinating notion, which is that his mom doesn’t see the world the way he does. But I always feel like that is a lesson that we never learn very well.  We always fall back on this notion that the rest of the world is somehow kind of… their personalities and their minds are constituted the way ours are.

El problema de las otras mentes, este momento en la temprana edad de los niños cuando empiezan a entender que el contenido de la mente de su mamá o papá es diferente al contenido de  la propia.  Es por eso que los niños de dos años actúan así. Hn descubierto algo fascinante, que su mamá no ve al mundo de la manera en que él lo ve. Pero siempre he pensado que volvemos a caer en lo mismo, Creemos que de alguna manera… sus personalidades y sus mentes (de otros) están constituídas igual a la de nosotros.

(ver más)

En el caso de la imagen, que muy probablemente debió haber sido hecha por un creyente, lo vemos de manera muy clara. Si a él le tocara vivir esa situación, seguro se pone a rezar, y ¡¿cómo diablos no se pondría a rezar otro, aunque sea ateo?! Y nunca faltan esas personas que no pueden concebir la idea del ateo y hasta dicen que no existen. O bien, los clásicos “sí crees, pero no lo admites” o “es imposible que no creas”.

Y lo segundo que me hizo pensar y que en varias veces he caído en cuenta, es que para muchos, tocar fondo, estar en peligro o en el peor tiempo de tu vida es la mejor manera de caer en las redes de la fe y en las manos de Diosito. (¡Y no les importa admitirlo!).

Y es de esperarse, al estar en peligro, tener miedo o estar tristes podemos tomar desiciones apresuradas, poco atinadas y nada analíticas, así que, aun si un ateo rezara estando en peligro, tampoco es pa alegrarse tanto…

En experiencia propia he tenido varios eventos poco afortunados, incluso en la última vez que viajé en avión hubo una turbulencia horrible, era de noche, apagaron las luces, bien pudo haber sido escena hollywoodense de una mala película de terror y, ¿sabe usted, querido lector, cuántas veces pensé en Dios? Ninguna.

Amigos ateos, ¿han tenido malas experiencias? ¿Qué han hecho? ¿Rezado?


yoatea

En el sexto podcast de Yo, Atea, hablamos sobre el estereotipo de la mujer poderosa, la idealización de los muertos y la muerte desde el punto de vista ateo. ¿Por qué siempre proyectan a la mujer poderosa como alguien nada femenina? ¿Conocen a algún personaje súper femenino que le entre a la matazón? ¿Por qué no hay muerto malo? Opine, usté, querido oidor.

[pásele, pásele, ¿qué va a querer?]




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