El buen Don Rich Montero me dijo que ya sabía qué regalarme esta navidad, fue una gran sorpresa al enterarme que se trataba del rosario meditado, una joyita de los infomerciales:
Así que ya saben, olvídense de los aipods, camaritas, perfumes o ropa elegante, por tan sólo 4 pagos de 240 pesos -más gastos de envío- se llevan el mejor regalo para cualquier persona… ¡Y hasta incluye a la virgen!
¿Crucificción? ¡No way José! La silla eléctrica es lo de hoy.
Les comparto esta pieza, Pieta, (Piedad), de Paul Fryer, hecha con cera, madera y cabello humano.
Lo vi primero en el blog de Inner.
Nuestros vecinos del otro lado tienen un gran dilema en este tiempo de fiestas decembrinas, pues, en espacios públicos oficialmente en vez de decir “Merry Christmas” (Feliz Navidad) deben decir “Happy Holidays” (Felices Fiestas). Puesto que se supone que es un país laico y que hay una diversidad enorme de gente y obviamente no todos son cristianos y muchos celebran otras cosas en las mismas fechas, abarcando así las festividades de todos y no ofender a nadie (sí, sí, así son los güeritos).
En el país del norte la iglesia está muy metida con el Estado -aunque oficial y legalmente no es lo que debe ser- últimamente han tratado de hacer esta separación más evidente, quitando cualquier referencia religiosa de lugares del gobierno y públicos. Y esto abarca también el desear felices fiestas en vez de navidad… Lo cual ha alebrestado a alguno que otro fiel creyente, alegando que no se le debe quitar el Cristo a Christmas y que esta celebración sólo trata de él…
Pero, ¿en serio?…
Les comparto esta historia oriental que vi primero en el libro “La Sabiduría de los Cuentos”, de Alejandro Jodorowsky, Ediciones Obelisco, en la página 40:
“Un persa, un árabe, un turco y un griego, hambrientos, andaban errantes por el desierto. Soñador, el persa evoca el sabor de los “angurs” y le entran ganas de comer en ese mismo momento unos cuantos. El árabe observa que sería mucho más agradable comer “inabs”. El turco el replica afirmando que unos “uzums” serían más indicados en su situación. El griego promete un placer aún mayor ponderando las virtudes de los “iztafils”.
Queriendo tener todos la última palabra, los cuatro hombres se ponen belicosos. Cuando están a punto de llegar a las manos, un sabio acertando a pasar por su camino, comprende la razón de su disputa y les calma enseguida diciéndoles:
-“! Dejad de pelearos! Pues habláis de lo mismo. Lo que todos vosotros queréis no es sino comer uva. Esta se llama “angurs” en persa, “inabs” en árabe, “uzums” en turco e “iztafils” en griego.
Hay que tener en cuenta que no todos son cristianos y que hay un mundo entero de creencias, tradiciones y celebraciones y al final son sólo unas palabras. Que cada quien las diga como quiera, si quieren celebrar a Cristo, que lo hagan, si quieren celebrar al cerezo volador, también. El respeto joven, eso es lo importante.
Sin dudarlo un instante, uno de mis programas favoritos es American Dad, de Seth MacFarlane, el mismo creador de Family Guy. Ambos shows se distinguen por un peculiar carácter, un humor muy negro e irreverente, por eso los amo. Este episodio se los comparto porque trata del rapto. Está a punto de llevarse la gran lucha del bien y el mal y en vísperas de navidad dios se lleva a todos los buenos cristianos -dejando a Stan y a Francine- y Jesús baja a la tierra… Pero mejor no les cuento más.
Véanlo completo aquí.
Mientras el Papa Benedicto siente “rabia y vergüenza” por los casos de abuso sexual en niños cometidos por clérigos en Irlanda, les comparto este interesante documental de la BBC, sobre violaciones a menores por parte de la iglesia. Que, entre entrevistas a pedófilos y víctimas, menciona un documento -Crimine solicitacionis- precisamente impulsado por el mismo Papa que ahora se siente tan mal, para silenciar a víctimas y testigos, amenazándolos con la excomunión. Una penosa realidad que muchos aun se niegan aceptar.
Quizá está de más decir que no es para público sensible.
“La Biblia y la Iglesia han sido los mayores obstáculos en el camino de la emancipación de la mujer”
Elizabeth Cady Stanton.
Y, abusando de su confianza, les comparto este artículo de www.sindioses.org por Ferney Yesyd Rodríguez acerca del machismo en la biblia.
Ya empezó diciembre y precisamente hoy puse las lucesitas del techo. Hace algunos días un twitero hizo un chiste sobre mi seudónimo (Merry) dijo algo de Merry Christmas y después afirmó que yo no celebraba la navidad. Debió asumir que por ser atea y siendo la navidad la “fiesta del nacimiento de Jesús” no la tomaba en cuenta. Lo primero que pensé fue “ni que fuera cristiana…” Yo sí celebro la navidad, y de hecho es de mis fechas favoritas.
La semana pasada vino mi hermana para el Día de Acción de Gracias, ella ha estado viviendo en Estados Unidos desde hace muchos años, y obviamente ha adoptado muchas tradiciones del gabacho. Acá en el norte de México no es raro que celebremos también días festivos gringos, como el Halloween o el Thanksgiving. Hablando con mi novio, que es de Jalisco, me dijo “tú eres mexicana, no debes celebrar eso” Oye, a mí qué me importa que los celtas pensaran que los muertos volvían al mundo de los vivos o que los peregrinos hayan compartido su comida con los nativos, ¡son dulces y comida! Y claro, un gran pretexto para ver a la familia.
Lo mismo me pasa con navidad.
Nunca Navidad significó para mí algo que tuviera que ver con dios. Primero por mis dudas de niñez y segundo quizá por vivir donde vivo, pues mientras en el resto del país el niño dios es el de los regalos, en el norte es Santa Claus y de que me acuerde fuimos a la iglesia unas dos o tres veces a lo mucho. Quizá por eso no asocie la fecha con algo religioso…
Navidad para mí es más bien la comida, las galletitas y por su puesto, la convivencia con la familia. Es el pretexto perfecto para reunirse -claro que cualquier día es bueno- pero en estas fechas tenemos la ventaja de que hay vacaciones y cada quien puede dejar sus obligaciones un rato para estar con aquellos que quieres.

Más bien es cuestión de celebrar o no… De creer, pues no, no creo en Cristo, por lo tanto tampoco en su nacimiento. Pero celebro navidad, no como fiesta religiosa, pues no tendría sentido para mí, sino como un pretexto para convivir y comer cosas que engordan. Mira, que ningún adulto cree en Santa Claus y muchos lo siguen poniendo en sus puertas…
Como dato curioso les dejo este link sobre la fecha del “Nacimiento de Cristo“…
Dejando a un lado los ateismos, le comparto esta merrydivagación, querido lector.
Hace unos días entré a la sala y se escuchaba un piano en la tele, (a partir del minuto 2:53 en el vidio), lo que es muy común en la casa pues a mi padre le gustan los canales de música y él mismo es un fan del piano. Me acerqué y vi que alguien pequeño lo estaba tocando. ¡Era un niño! y con una destreza que ya quisiera tener yo la mitad. Más sorprendida me quedé cuando me di cuenta que era un niño discapacitado. Mi sonrisa se borró cuando pasó a la entrevista con Loret de Mola.
No por el niño -si él se ve bien quitado de la pena, feliz, platicando como cualquier otro niño- si no por las preguntas que le hacen (a partir del minuto 4:20) como “¿Tú crees que si no hubieras tenido esta condición de discapacidad hubieras podido explotar este talento espectacular que tienes?” -A lo que el niño le responde que no importa, que así hasta se esfuerza más- “¿Te entristece?”
¡TE ENTRISTECE! ¿En serio le hizo esa pregunta? ¿Qué chingados rayos le pasa? A fuerza quieren meter la compasión y hacer que los niños y medio México llore y se tengan lástima unos a otros.
¡Aiminjelou! ¿A caso no queremos igualdad entre todos? Yo vi a ese niño como cualquier otro, tiene 12 años, va a la escuela, le gusta la música y su papá lo ha enseñado a tocar varios instrumentos y se ve que él se siente “normal”. Que al final yo creo que eso es lo que cualquier padre quiere para su hijo, con discapacidad o sin ella, que se sienta aceptado y en el mismo peldaño que otros niños de su edad. ¿Quiénes somos nosotros para andar juzgando?, ¿o para sentir lástima por alguien?, ¿o creer que una persona al no ser igual que nosotros debe sentir autocompasión?
En ese caso iríamos por el mundo preguntando ¿te entristece ser gordo? ¿te entristece ser flaco? ¿te entristece ser moreno? ¿te entristece ser viejo?… Es igual de absurdo.
Digo, si el teletón ha ayudado a algunas familias, qué bueno, y dejando a un lado que si es fraude o truco fiscal… pues que sea lo que sea, pero ¿en serio? ¿promover la lástima? Para mí eso es retroceder a las mejoras -si las hay- de igualdad entre las personas. Porque para todo discriminamos, por ricos, por pobres, por blancos, por morenos, por fresas, por nacos… Y no me digan que sentir lástima por alguien no es discriminación.
Televisa, shame on you!