Uno de mis queridos lectores, Omar Alberto, me enseñó este video hace tiempo hoy lo volví a ver en facebook y supe que tenía que compartirlo.


Ayer descubrí, horriblemente, que soy víctima del rol mujeril que tanto me temía, pero es que cuando limpio me siento más mujer…

Yo, (que para colmo además me llamo María), juré que jamás sería como mi madre: una mujer sumisa, comprometida, atada a la limpieza de su casa y a la comodidad y bienestar de su familia.

Le confesé a mi psicóloga aquella vez que, después de llegar de mi trabajo de tiempo completo, me puse a llorar porque no podía mantener limpio mi departamento. Me dijo lo que más temía, he caído en las trampas de las creencias infundadas por mi madre, por mi abuela y la abuela de mi madre, me he atribuído el rol de la mujer perfecta, máquina de la limpieza, estrella en la cocina y eso sí, sin quejarse.

Ehm bueno…

Me explicó que estamos en una etapa de transición, seguimos teniendo las mismas creencias de la abuela en un mundo donde, en lo práctico, son obsoletas. Esas mujeres que trabajan ocho horas en tacones, llegan a su casa a hacer la cena a tres tiempos, dejan sus pisos como espejo, mantienen su maquillaje intacto y crían a los hijos más ñoños de la historia no existe.

En estos tiempos ambas partes de la pareja trabajan, sin embargo el labor del hogar lo sigue teniendo exclusiva, (o casi exclusivamente), la mujer. Pero no es El Hombre el que nos sigue reprimiendo, no es El Hombre el que nos obliga a ponerle las pantuflas después de un arduo día de trabajo. (Aunque nosotras tengamos los pies rojos e hinchados por los tacones). Es nuestra bisabuela que nos sigue controlando desde su tumba.

Nosotras mismas adoptamos el papel de súper mujer. “¿Cómo diablos crees que voy a tener sucia mi casa?”, “¿Cómo que no haré la cena?”, y aunque digamos que somos bien feministas, que no nos dejamos de nadie y que odiamos el machismo, ahí estamos dejando el baño oliendo a fresca primavera así sean las tres de la mañana.

Y no nos damos cuenta.

Yo no lo notaba, querida lectora, hasta que me hicieron recapacitar. Confieso que llegué a llorar de frustración porque las hamburguesas no me quedaban perfectas, me entristecía llegar del trabajo y ver la montaña de la ropa sucia o los trastes por lavar, quería hacer todos los días una cena enorme, incluso ahora que trabajo en casa quería abarcar todo sin importarme si mi esposo “me ayudaba” ME AYUDABA como si toda la responsabilidad hogareña fuera mía.

¿La cura? ¡Dejar de hacerlo!

No dejemos que las creencias arcáicas nos sigan atormentando. ¿Será tan importante tener tu casa rechinando de limpio? ¿De verdad fracasamos si trabajamos y no hacemos la cena en vestido y tacones? Y lo sé, querida lectora, para mí también suena horrible no limpiar si va a venir mi suegra o si alguien pasará a ver mi casa. Pero… ¿Por qué si no dejas que nadie te oprima, lo sigues haciendo tú?

Esa noche llegué a mi casa, vi los trastes sucios y me puse a twittear.


yoatea

En el quinto podcast (wuju) hablo sobre insultos y etiquetas, las palabras que usamos para herir y cómo encasillamos a la gente, comento un artículo de @earredondo sobre racismo en México. En la segunda parte comento algunos artículos que me compartió Edgar sobre lo que es “ser mujer”.

Racismo en México de Eduardo Arredondo.
La insoportable forma de ser de las mujeres españolas de J. Ferrer.
La mujeres hemos olvidado que somos mujeres de Eva Hemrman.
La respuesta de una mujer ante el caos sexual de Trinity a la tierra.
Bullshit semanas especialmente para mujeres de Lulú (Skepchick)

[pásele al podcast, joven]


Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 26.000 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 10 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.


Para todos aquellos que nos dicen “si son tan ateos ¿por qué celebran la navidad?”

A parte, hay comida y regalos, ¿quién se puede resistir?


Me entero por el blog de Manuel Falcón de la muerte de Christopher Hitchens, (13 de abril 1949-15 de diciembre 2011), les comparto el vidio que compartió don Falcón sobre alguna que otra disculpita que la iglesia le debe a la humanidad:


Zack Wahls, habla sobre su experiencia y éxito de haber sido criado por dos madres.


De Dosis Diarias, de Alberto Montt.


Crimen

12oct11

Lo vi primero en Felizmente Ateo.


El más importante de los diez mandamientos es “Amarás a Dios por sobre todas las cosas”. Mandamiento que desde niña dudaba bastante. Yo a quien más amaba era a mi mamá y también le preguntaba a ella si debía querer más a Dios.

“Pero te quiero más a ti”.

Cuando mi novio aun creía en Dios, también le preguntaba “¿amas más a Dios que a mí?” y me respondía que “era diferente”.

No era que tratara de cuestionarlo, ni siquiera que me sintiera celosa, es que desde siempre me he preguntado ¿de verdad será posible aquello? Amar a un ser al que nunca ves, ni escuchas, será posible que sea el ser a quien más amas… Más que a tu mamá, más que a tus hermanos, más que a tu pareja… Más que a toda la gente de tu alrededor a quien miras, escuchas y sientes todos los días.

Opine usté, querido lector.




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